La suspensión hoy de la actividad lectiva en el IES Valle de Leiva debido a las altas temperaturas (y ya van cuatro desde que llegó el calor a finales de mayo) ha vuelto a poner de manifiesto un problema que la comunidad educativa arrastra desde la apertura del centro y que sigue sin una solución definitiva por parte de la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma.
Una vez más, son los alumnos, los docentes y especialmente las familias quienes tienen que asumir las consecuencias de una situación que era perfectamente previsible y que podría haberse evitado con una planificación adecuada.
La interrupción de las clases no solo afecta al desarrollo normal del curso escolar, también supone un importante trastorno para cientos de familias que se ven obligadas a reorganizar su jornada laboral para recoger a sus hijos antes de tiempo o buscar alternativas de urgencia para su cuidado, recurriendo en muchos casos a abuelos, otros familiares o amigos. Una circunstancia que dificulta gravemente la conciliación.
El nuevo IES Valle de Leiva comenzó a funcionar en el curso 2023-2024. Sin embargo, desde entonces se han sucedido las quejas de la comunidad educativa del centro por la falta de unas condiciones térmicas adecuadas en las aulas. Tres cursos después, el problema sigue sin resolverse.
Resulta incomprensible que un instituto de nueva construcción continúe registrando incidencias de este tipo y que la única respuesta sea suspender la actividad lectiva cuando las temperaturas alcanzan niveles incompatibles con el normal desarrollo de las clases.
Las dudas sobre la gestión de este asunto coinciden además con las informaciones publicadas la pasada semana por un medio de comunicación regional sobre la ejecución de los fondos destinados a actuaciones de climatización y eficiencia energética en centros educativos de la Región de Murcia.
Según los datos difundidos, durante los últimos ejercicios únicamente se habría materializado alrededor de un tercio de los recursos presupuestados para este tipo de actuaciones. Algo que resulta especialmente preocupante para municipios como Alhama, donde la falta de inversiones del Gobierno de López Miras continúa teniendo consecuencias directas sobre la comunidad educativa.
El Ayuntamiento, junto a la dirección del centro, AMPA y familias han venido reclamando a la consejería de Educación que acometa la climatización del instituto sin más demora. Sin embargo, de los 43,86 millones de euros presupuestados por el Ejecutivo de López Miras entre 2022 y 2025 para combatir el problema de las llamadas “aulas horno”, apenas se ha ejecutado una tercera parte de esa cantidad. ¿A dónde ha ido a parar el resto del dinero? No lo sabemos.
Las unidades exteriores del sistema de climatización llevan en la cubierta del instituto desde hace aproximadamente tres meses, pero los trabajos para su instalación siguen sin realizarse y el sistema continúa sin entrar en funcionamiento.
Mientras tanto, con cada episodio de calor, alumnos y profesores del instituto siguen sufriendo temperaturas superiores a los 30 grados dentro del centro y las familias continúan viendo cómo se interrumpe la actividad lectiva por un problema que debería haber quedado resuelto hace años, mientras se siguen aplicando protocolos de emergencia y parches como ventiladores portátiles.
El nuevo IES Valle de Leiva es un centro de referencia que debería ser noticia por su proyecto educativo y no por esta situación, fruto de la incapacidad de la Comunidad Autónoma.