España vuelve a hacer historia. Una generación extraordinaria que ha demostrado que el talento, el trabajo y la ambición no tienen límites.
Un equipazo que representa el orgullo de todo un país, el esfuerzo de quienes nunca dejaron de creer y la emoción de millones de personas que han vibrado con cada partido.
Gracias por hacernos soñar, por unirnos bajo una misma bandera y por escribir una página inolvidable del deporte español.
¡Somos campeones del mundo!