Contenedores sucios. Restos acumulados. Suciedad en las islas de recogida. Una sensación de abandono que cada día denuncian más vecinos. Eliminación de servicios, ya no vemos a los peones con los carritos por las calles de nuestro municipio, donde están?
Las imágenes hablan por sí solas.
Pero el problema va mucho más allá de lo que vemos en la calle.
Llevamos meses solicitando informes al responsable del contrato para saber exactamente cuántos trabajadores exige el pliego y cuántos están prestando servicio realmente entre otros muchos posibles incumplimientos.
Y seguimos esperando.
-Sin respuestas.
-Sin informes.
-Sin transparencia.
Antonio García, como concejal responsable, no ha dado ninguna explicación. Rosa Sánchez, como alcaldesa, tampoco. ¿Por qué tanta opacidad sobre algo tan básico? ¿Qué tiene que ocultar el equipo de Gobierno?
Mientras tanto, Rosa Sánchez y el PSOE, IU y Tony Sibina miran hacia otro lado. Eso sí, cuando las fotos de suciedad circulan por el municipio, aparecen las visitas de urgencia y las actuaciones de última hora para tapar el problema.
Los vecinos no quieren parches.
-Quieren un pueblo limpio.
-Quieren que se controle a la empresa adjudicataria.
-Quieren saber dónde está el dinero que pagan.
-Quieren que alguien explique cómo es posible que se pague ¡más de 2,6 millones de euros al año! por este servicio, que haya subidas económicas en el contrato, que la tasa de basura suba... y que la limpieza empeore.
Desde el Partido Popular vamos a seguir exigiendo respuestas.
-Si el contrato se cumple, que lo demuestren.
-Si no se cumple, que actúen.
Y mientras no contesten, los vecinos tienen todo el derecho a preguntarse qué es lo que no quieren que se sepa.
Estas fotos son de hoy, una muestra de lo que pasa todos los días y en todos los barrios. La realidad no necesita propaganda. Se ve en la calle.