El Ramadán es un periodo de reflexión espiritual, generosidad y cercanía con los demás, valores que también nos recuerdan la importancia de la convivencia, el respeto y la diversidad que enriquecen a nuestro municipio.
En un momento en el que muchas regiones del mundo sufren conflictos y dolor, encuentros como este nos recuerdan que la paz, el diálogo y el entendimiento entre pueblos y culturas deben ser siempre el camino.
Alhama quiere seguir siendo un lugar donde todas las personas, independientemente de su origen o religión, puedan vivir con dignidad y armonía.
Os deseo un Ramadán lleno de paz, esperanza y solidaridad.