Y luego está lo que vivimos en Alhama.
A nivel local, también he sufrido la violencia machista en primera persona mientras Sibina, PSOE e IU miraban hacia otro lado, justificaban lo injustificable o incluso me culpabilizaban a mí únicamente por ser una mujer de derechas, porque solo por eso consideran que la mujer vale menos.
Y lo más doloroso no fue el ataque, sino comprobar cómo quienes se llenan la boca de 'feminismo' siguen protegiendo a los suyos.
Porque sí:
-Lo defendieron públicamente.
-Lo aplaudieron.
-Lo mantuvieron en sus filas.
-Y todavía hoy guardan silencio.
Eso también es violencia.
Este año, además, hemos vivido la vergüenza nacional de las pulseras fallidas a maltratadores, con mujeres desprotegidas y aquí, en Alhama, el tripartito rechazó incluso urgencias para debatirlo. ¿Dónde quedó su defensa de las mujeres?
Hoy, 25N, quiero decir algo muy claro:
-Las mujeres no necesitamos discursos vacíos. Necesitamos verdad, coherencia y valentía.
-Necesitamos que se nos crea, que se nos defienda y que nadie utilice nuestro dolor como propaganda.
-Necesitamos que los que hablan de feminismo empiecen por condenar lo que ocurre en su propia casa.
Yo seguiré alzando la voz.
Por mí.
Por las que no pueden.
Por las que están cansadas de que el ruido político oculte lo importante.
Porque el 25N es mucho más que un compromiso. Aunque intenten callarnos.
Jamás lo conseguirán.