Este fin de semana ha sido caótico con el viento alcanzando ayer la alerta naranja. Los incidentes no cesaron en todo el día: caída de árboles, incidencias en la vía pública, cortes de luz constantes, situaciones que fueron atendidas sin descanso por nuestra Protección Civil de Alhama de Murcia y a la Policía Local.
Más de 24 horas pendientes del teléfono.
Más de 24 horas dejando a sus familias.
Más de 24 horas al servicio de todos los vecinos.
Y todo ello de forma completamente altruista.
Porque hay algo que nunca deberíamos olvidar: cuidar a quienes nos cuidan es una obligación moral y también una responsabilidad institucional. Un municipio que exige compromiso en las emergencias debe garantizar condiciones mínimas de atención, descanso y alimentación a quienes están en primera línea. No es un gesto simbólico; es una cuestión de coherencia, de humanidad y de respeto por el servicio público.
Por eso no es razonable que, desde hace más de un año, el Ayuntamiento no les facilite ni siquiera la cobertura básica cuando están activados durante jornadas tan largas.
No es un privilegio. Es una necesidad básica cuando se está trabajando en una emergencia durante horas.
Cuidar a quienes nos cuidan no debería ser debatible.
Gracias a cada voluntario por estar siempre cuando más se os necesita.
Ojalá algún día el Ayuntamiento vuelva a estar también a la altura.