"Una medicina que me calma el alma" o "la respuesta a este sinsentido que es la vida". Así describen Julia y Jesús, hijos de Magdalena Sánchez Blesa, lo que es la poesía para ellos.
La escritora anima a ambos a "ser ejemplo" y a "estar en lo difícil, en lo que nadie quiere".
Sánchez Blesa les pide que no se olviden de "los más pobres del mundo".
"Ahí es donde os quiero: ayudando a la gente que no puede más", afirma, "ése es nuestro mensaje de Navidad".
Vosotros, a lo humano, al fango de cabeza,
donde huela a pocilga y desesperación.
A la pobreza, hijos, al dolor más profundo de los seres humanos,
a los más olvidados, donde falte el amor.
A los pozos sin fondo, a lo difícil, hijos.
Vosotros, con quien caiga, con quien ha desistido...