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Amores migrantes en Alemania
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Amores migrantes en Alemania

Buscándose la vida en Cuba, la inminente necesidad de disminuir las bocas por alimentar obligó a sus padres a concertar un matrimonio para su hija mayor con un alemán

Para uno conocerse, tiene que empezar por conocer su historia. Hay aspectos de nosotros mismos, de la sociedad y la cultura en la que vivimos, que sólo podemos entender mirando el pasado. Nuestro pasado -el de los españoles - está íntimamente vinculado a la migración, a esas raíces fundadas en culturas e historias que son parte de nuestra esencia.
Mientras exploraba los caminos de los personajes de mi serial, sentí que viajaba con ellos. Que sus maletas eran las mías, que materializaba con palabras sus sueños y dolores.

Explico además que en cada historia, el lugar de las mujeres es contundente. Muchas veces la historia de inmigrantes, especialmente a principios del siglo XX, resaltó la figura del hombre que llegaba a estas tierras en busca de trabajo y la esposa o novia se quedaba en su país de origen aguardando un pasaje de barco que los uniera. La historia que les voy a contar es muy diferente.

Cristina nació el 20 de junio de 1988 en Cuba, en el seno de una familia unida de origen español. Fue la tercera de cinco hermanos, una prole que sus padres procuraban alimentar y vestir. Creció que con una convicción que sería crucial en su vida, que marcaría el rumbo en cada etapa: la importancia de la formación educativa.

Cursó la Escuela Secundaria como pupila en una institución rígida y estructurada a la que solamente asistían señoritas. Allí le otorgaron el título de Estudios Primarios con conocimientos simples, sin estudios. Luego trabajó en la mueblería que empleaba a su padre. Buscándose la vida en Cuba, la inminente necesidad de disminuir las bocas por alimentar obligó a sus padres a concertar un matrimonio para su hija mayor con un alemán.

Fueron cuatro meses de convivencia en Alemania con un hombre que podía ser su padre. La habían golpeado en el alma, le habían dejado marcas violáceas en el cuerpo y le dieron la certeza de que, a pesar del embarazo, los temores y los tabúes, iba a divorciarse.

Una noche de enero del 2021 , se plantó frente a su esposo Hans y le dijo que se iba. Este hombre, que nunca la conoció de verdad, la miró casi aliviado y le abrió la puerta, en plena nevada con frío alemán, para que se fuera para siempre con su bebé de meses envuelta en una frazada de lana.

El matrimonio terminó legalmente cuando consiguieron un certificado de nulidad expedido por la Policia Alemana.

Su madre aprobó esa decisión y la ayudó con los trámites desde la distancia sin poder hacer mucho, pero también había sido clara: ella, como mujer divorciada y sola en Alemania, no tenía lugar en una sociedad patriarcal como esa. Tenía que buscar otros horizontes para su vida. Y la oportunidad se presentó de la mano de sus amigos Pedro y Juana, que vivían en Alemania.

Pedro habían partido con las primeras olas migratorias de España a Alemania, que llevaron a muchos compatriotas a estas lejanas tierras. Juana trabajaba en Alemania instalando máquinas de las primeras empresas Europa, mientras que Pedro esta empleado del Ayuntamiento de Wuppertal en la recogida de basura.

Cristina había leído el aviso de trabajo en el periódico que Hans compraba semanalmente y viendo la oportunidad, diseñó el plan. Escribió dos cartas a empresas españolas en Alemania sabiendo que su educación era el arma más valiosa con la que contaba. Tres meses más tarde, fue contratada.

Historias de amor

¿Cómo surge el amor entre migrantes? Algunos dicen que es una tendencia innata sin explicación ninguna, otros dicen que es el azar; hay quien piensa que nuestras historias de amor surgen por el contexto sociocultural en el que hemos vivido. Y los más piensan que responde a procesos químicos de nuestro organismo.

Pero la verdad es que el origen del amor lo encontramos es la incoherencia y el capricho. Una incoherencia y un capricho personificados en la figura alada de un joven irresponsable armado con arco y flechas que va jugando con los corazones de los pobres mortales. Eros, o Cupido, es el hijo adolescente y alocado de la Diosa delamor Afrodita.

Cuentan que ni siquiera Afrodita quiere sucumbir a esa parte irracional que tiene el enamoramiento y por eso ella gestiona otros factores del amor, como la pasión y el deseo, mientras que ha dejado en manos de su hijo el peso de crear historias de amor entre emigrantes en Alemania . No es extraño que algunas de esas historias de amor acaben mal o incluso peor.

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