El Grupo Folklórico Villa de Alhama volvió a congregar anoche a numeroso público en la calle Alfonso X el Sabio en su tradicional Canto a la Cruz, un acto imprescincible en la programación de Los Mayos y que anuncia los días de fiesta que están por llegar. En esta ocasión, la gran cruz que cada año instala el Villa de Alhama estaba dedicada a San Isidro Labrador, como siempre, combinando majestuosidad con un cuidado esquisito por los detalles.
Anoche, como en 2025, los músicos de La Colla del Ramblar se sumaron al evento. Actuaron en último lugar. Los encargados abrir los bailes fueron los componentes más pequeños del Grupo Folklórico Villa de Alhama seguidos de los adultos, que mostraron todo lo aprendido en los últimos meses. Antes, los músicos de la agrupación habían interpretado un par de piezas.
La respuesta del público al término de cada baile fue un sonoro aplauso y voces de ánimo al Villa de Alhama.
Finalmente, con las canciones de La Colla del Ramblar, varios de los espectadores se atravieron a salir de entre el público para bailar. La alcaldesa Rosa Sánchez y la concejala de Cultura, Alicia Martínez, fueron algunas de las atrevidas que mostraron sus dotes para seguir el ritmo de la música. Tampoco dudaron en hacerlo los componentes más jóvenes del Grupo Folklórico Villa de Alhama.
Como es costumbre, la tradicional degustación de bizcocho y chocolate puso fin a una entretenida velada en la que la lluvia hizo amago de aparecer con la caída de algunas gotas al término de las actuaciones musicales.