La emoción, la solemnidad y la ilusión por el inicio de la Semana Santa presidieron un año más la tradicional Serenata a la Virgen de los Dolores. Minutos antes de las doce, multitud de personas se congregaron anoche en las proximidades de la sede de los Negros para ver llegar el trono de Jesús con la Banda Titular del Ateneo Músico Cultural Maestro José Antonio Ayala.
Otro grupo de fieles optó por acompañar a la imagen y a los músicos en el corto recorrido que separa la Iglesia de la Concepción de la Casa de la Virgen de los Dolores. Allí también esperaban perfectamente alineados su llegada los componentes de la Banda de Cornetas y Tambores del Paso Negro.
Tras colocar el trono de Jesús ante la entrada de la sede de la Virgen de los Dolores, uno de los moraos subió las escaleras y golpeó tres veces el portón de la Hermandad en medio de un gran silencio y ante la expectante mirada de la multitud de personas reunidas para asistir a ese emotivo momento.
Tras unos segundos, las dos grandes puertas se abrieron y apareció tras ellas la imagen de la Virgen dando paso al emotivo su encuentro de Jesús.
Luego, después de la interpretación del Himno Nacional por parte de la Banda Titular del Ateneo y del baile acompasado de los tronos al son de la Banda de Cornetas y Tambores del Paso Negro, comenzaron a llegar desde el público los vivas a la Virgen y a su Hijo en medio de los aplausos.
A continuación, con los tronos enfrentados y con Jesús y su Madre mirándose a los ojos, llegó el momento de escuchar la felicitación a la Virgen de los Dolores, que este año ha correspondido realizar a la catequista Manoli Roldán. Seguidamente, tras sus emotivas palabras y después de depositar a los pies de María los ramos de rosas del Paso Morao y de la Banda de Cornetas y Tambores del Paso Negro junto con las flores de un grupo de fieles, el Coro de Santa Cecilia de Totana interpretó tres canciones.
Luego, tras hacer bailar los tronos al ritmo de los tambores y cornetas de los negros, los portapasos elevaron al cielo las imágenes en medio de los aplausos, la alegría del público y sus vivas a la Virgen y su Hijo.
La interpretación del himno de Alhama de Murcia puso un año más el broche a un emotivo acto mientras las imágenes bailaban una vez más con la música antes de que los tronos regresaran a sus respectivas sedes.
Este viernes por la tarde, sobre las 17:30 horas, tendrá lugar la llegada de los legionarios a la Residencia de Mayores para dirigirse luego a la sede del Paso Negro. Más tarde, a las 22:00 horas, los legionarios acompañarán a la Virgen en su procesión desde la Iglesia de San Lázaro.