Hace unas semanas, se celebró una reunión entre el Ayuntamiento y la Asociación de Vecinos de Condado de Alhama para hablar, una vez más, de algo muy básico: poder desplazarse con normalidad desde las pedanías hasta el casco urbano. Ir al centro de salud. Ir a trabajar. Ir al instituto. Hacer una gestión. O simplemente no depender de un taxi.
Parece algo sencillo, pero hoy por hoy no existe ninguna línea de autobús que conecte Condado, Las Cañadas o La Costera con Alhama. La única alternativa sigue siendo el taxi bonificado, que además de ser más caro, muchas veces ni siquiera está disponible cuando se necesita. Y eso genera frustración. Porque hablamos de poblaciones que ya no son pequeñas: Condado supera el millar de vecinos empadronados y sigue creciendo.
Durante el año y medio que tuve la responsabilidad de la Concejalía de Transportes trabajamos precisamente para dar solución a este problema. No con parches, sino con planificación. Elaboramos un estudio técnico del servicio y diseñamos una propuesta muy clara: una línea regular de autobús que recogiera a los vecinos en Condado, Las Cañadas y La Costera, pasara por el polígono industrial y casco urbano de Alhama y continuara hasta el hospital de referencia, la Arrixaca. Un único servicio, más útil, más lógico y más eficiente.
El proyecto estaba definido: paradas en pedanías, paso por el centro y conexión sanitaria directa. Horarios adaptados a trabajadores, estudiantes y citas médicas. Y un coste asumible para el Ayuntamiento: en torno a 150.000 euros anuales, apenas unos 40.000 euros más que lo que ya se destina al servicio actual solo hasta la Arrixaca.
Es decir, por un pequeño esfuerzo económico se multiplicaba el servicio. Más cobertura. Más vecinos beneficiados. Más cohesión territorial. Eso es pensar en municipio.
Por eso sorprende que el actual gobierno haya decidido enterrar esta propuesta y limitarse a decir que “no hay margen”. Porque cuando hay voluntad, siempre hay margen. Si con un presupuesto municipal mucho más ajustado fuimos capaces de planificarlo, hoy, con más recursos que nunca, lo que falta no es dinero. Es decisión.
Desde el Partido Popular seguimos creyendo en lo mismo: las pedanías también son Alhama. Y sus vecinos merecen los mismos servicios, no soluciones provisionales.
Nuestro compromiso es claro: recuperar este proyecto, mejorarlo si hace falta y ponerlo en marcha. Porque no se trata de grandes obras ni de titulares. Se trata de algo mucho más simple. De que un vecino pueda coger un autobús en su pedanía y llegar a su pueblo. Ni más. Ni menos. Solo sentido común.