Una multitud de personas ha acompañado este lunes a la Virgen de la Candelaria en el camino de regreso a su ermita en el Collao. La romería, que este año alcanza ya el medio centenar, se ha convertido en una gran fiesta protagonizada por la alegría de los asistentes, la convivencia, la música y la fe de muchos participantes. Su éxito es el resultado del trabajo de la Hermandad de la Candelaria y, especialmente, de su presidenta, Fina Muñoz, 'La Gonzala', impulsora de esta celebración que no deja de crecer.
Antes de iniciar el camino hacia la ermita con la Virgen, el párroco Ismael Sánchez ha oficiado la tradicional misa en la Iglesia de San Lázaro, a donde había sido trasladada la imagen este domingo desde la iglesia de la Concepción. Tras el tradicional encendido de las velas y las habituales indicaciones del cura para evitar derramar la cera por el suelo del templo, ha comenzado la ceremonia, que ha contado con la participación de Cantores de Alhama.
Uno de los momentos más emotivos de la mañana ha tenido lugar con la bendición de las mujeres embarazadas y los niños al pie de la Candelaria.
A continuación, la imagen ha salido del templo portada a hombros por los músicos de la Hermandad de Santa María Magdalena. A largo del recorrido, la Virgen ha estado acompañada por las canciones de Los Zalameros, Músicos de Sonata y Aires de Espuña. Más tarde, la Aurora de Alhama ha interpretado varias piezas musicales durante la misa oficiada en la ermita del Collao. Sin embargo, antes la imagen ha hecho su tradicional parada ante la iglesia de la Concepción, donde también ha sido obsequiada con canciones.