Política

Daniel Ruano: “El peso de las siglas: un bucle del que Alhama no merece formar parte”

“Aunque desde las filas socialistas locales se intente a menudo desviar la atención bajo el clásico mantra de “eso pasa en Madrid”, la realidad es tozuda: al final, todos comparten el mismo manual de estilo”

Daniel Ruano | Sábado 20 de junio de 2026


Hace tiempo que el panorama político nacional nos depara un goteo incesante de noticias que, por desgracia, ya no sorprenden a nadie. Titulares que hablan de presuntas tramas, falta de transparencia y una sombra de sospecha que parece acompañar de forma perenne a las siglas del PSOE allá donde gobierna. Y aunque desde las filas socialistas locales se intente a menudo desviar la atención bajo el clásico mantra de “eso pasa en Madrid”, la realidad es tozuda: al final, todos comparten el mismo manual de estilo.

Cuando un partido antepone la supervivencia de sus estructuras a la regeneración ética, el resultado es siempre el mismo. Lo vemos en las elecciones y lo sufrimos en el día a día de las administraciones. Cambian las caras, cambian los municipios, pero los tips políticos se repiten. No es una cuestión de casos aislados; es una forma de entender el poder donde la autocrítica no existe y la responsabilidad política se evapora.

Los concejales y alcaldes del PSOE pretenden convencernos de que sus proyectos son independientes de la marca que representan. Pero la realidad es otra. Las siglas se defienden o se cuestionan, y el silencio cómplice ante los escándalos que salpican a su partido a nivel general los convierte en partícipes de esa misma forma de hacer política.

El futuro de los representantes del PSOE en nuestro municipio y en tantos otros está ligado a esa herencia. Intentarán desmarcarse, intentarán vestir de gestión local lo que no es más que la defensa de un modelo agotado, pero los ciudadanos ya no se dejan engañar.

La realidad detrás de su propaganda es desoladora. En Alhama presumen de una gestión moderna, pero el portal de transparencia del municipio sencillamente no funciona, bloqueando el acceso a la información que pertenece a todos. En las redes sociales se muestran sonrientes vendiendo una cercanía ficticia, pero cuando las cámaras se apagan, el decorado se cae: la realidad es que tanto a los funcionarios del Ayuntamiento como a los propios alhameños nos tratan con soberbia y desprecio, ignorando las necesidades reales del municipio. (Podemos ver el parque de la Cubana o la demolición del auditorio)

Otra forma de gobernar es posible: con las manos limpias, respondiendo de verdad a los vecinos, respetando a quienes trabajan por este pueblo y sin tener que esconderse detrás de una pantalla ni de unas siglas agotadas por la realidad.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas