Sanidad

El ejercicio de fuerza, un arma psicológica y física en el tratamiento oncológico

Los pacientes ganan autoestima y consiguen mayor autonomía, señala el psicólogo Luis Martínez Mena, que este jueves ha ofrecido una charla en la Casa de la Cultura organizada por Never Surrender

Redacción | Viernes 29 de mayo de 2026


Luis Martínez Mena, psicólogo de Actividad Física y Deporte, ha ofrecido este jueves una charla en la Casa de la Cultura, organizada Never Surrender en colaboración con el Ayuntamiento y el Colegio Oficial de Psicólogos de Murcia. Esta iniciativa busca mostrar a las personas que están atravesando por un tratamiento oncológico los beneficios psicológicos del entrenamiento de fuerza. Fundamentalmente, señala Martínez Mena, los pacientes ganan autoestima y consiguen mayor autonomía.

También destaca la importancia de establecer una relación entre los pacientes y sus entrenadores, ya que “forman una familia”. Este aspecto abarca no sólo el entrenamiento físico, sino también el apoyo emocional durante el proceso.

La asociación Never Surrender fue creada por el doctor Vladimir Salazar, que también fue un paciente oncológico. Este facultativo detectó sarcopenia, o pérdida de musculatura, en los enfermos. Y comprobó que el ejercicio físico y el entrenamiento de fuerza específico era fundamental para contrarrestar ese deterioro.

Formación de entrenadores
Martínez Mena explica que Never Surrender ha capacitado a los entrenadores desde al ámbito psicológico para que puedan ayudar a los pacientes a afrontar dificultades como la fatiga o el cambio de imagen y así colaborar en la mejora tanto de su salud física y como psíquica.

“El entrenamiento de fuerza mejora tu día a día”, asegura Martínez Mena. Este tipo de ejercicios físicos permite a los pacientes afrontar mejor los tratamientos médicos, como las dosis y ciclos de radioterapia. Aunque ha enfatizado que “no es la cura”, sí contribuye a llevar mejor el tratamiento médico necesario.

En este sentido, Martínez Mena ha señalado que muchos médicos recomiendan, dentro del abordaje global hacia estos pacientes, realizar entrenamiento de fuerza en lugares seguros y con profesionales específicamente preparados. Este enfoque está “casi normalizado” en la práctica médica actual, asegura el psicólogo. Además, advierte, “el reposo prolongado incluso es perjudicial”.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas