El público que anoche escuchó el pregón de Antonio Baños Díaz tuvo la oportunidad de realizar un ameno viaje al pasado para descubrir cómo era la vida en Las Cañadas hace décadas, cómo luchaban sus gentes, a qué jugaban los niños, cómo convivían los vecinos... Con pinceladas aquí y allá, el pregonero mostró una instantánea de aquellos tiempos que hoy sorprende y, al mismo tiempo, anima a reconocer el esfuerzo de quienes contribuyeron a hacer posible lo que hoy tenemos y damos por sentado.
Precisamente, ése fue otro de los mensajes que quiso dejar Antonio Baños, en el que insistió varias veces a lo largo de su discurso: el respeto, la admiración y el cariño que todos debemos tener hacia nuestros mayores.
El pregonero también tuvo palabras de cariño para uno de sus amigos de la infancia, con el que creció y compartió aventuras: José, Pepe o Pepín. Con este último nombre era conocido hace años en Las Cañadas el actual técnico de Cultura, arqueólogo y cronista oficial de Alhama de Murcia.
Además, Antonio Baños, conocido como 'El Americano', explicó el sorprendente origen del apodo de su familia, que se remonta a los tiempos de su abuelo.
Antes de que el pregonero subiera al escenario instalado junto a la pista deportiva, la alcaldesa Rosa Sánchez aprovechó para dirigir unas palabras a los presentes y señalar que es “un orgullo” ver cómo cada año las fiestas de la pedanía convierten a Las Cañadas en punto de encuentro de familiares y amigos.