A pesar de la lluvia, sus iglesias se han llenado de fieles para compartir una mañana de fraternidad y alegría. En El Cañarico compartiendo dulces navideños y en La Molata con un almuerzo en el salón social.
También he podido ver, junto al concejal de Juventud, los belenes que han elaborado sus asociaciones de vecinos, a quienes les quiero agradecer, así como a sus pedáneos, su labor y el recibimiento que nos brindan siempre.
Las inclemencias del tiempo han impedido realizar la bajada de La Candelaria y el baile de los mayores, previstos para esta tarde, pero el resto de actividades se mantienen.
Espero que Papá Noel haya sido generoso, especialmente con quienes más lo necesitan.
¡Feliz Navidad!