Cuando callas ante hombres que mandan a fregar a una mujer o que dicen que su sitio es la cocina, cuando miras a otro lado cuando se consume prostitución, cuando piensas que se lo merecía por cómo iba vestida o que lo iba buscando, cuando callas ante la puesta en libertad de miles de agresores sexuales, estás colaborando con seguir conmemorando este día.
La violencia se elimina con pequeños gestos diarios y con grandes cambios de leyes que no funcionan.
La mujer no es menos que el hombre, somos diferentes, tampoco todos los hombres son malos.
Tolerancia cero ante el maltrato y la violencia.