Las administraciones tienen una responsabilidad fundamental, pero también es imprescindible reconocer el trabajo incansable de los grandes profesionales que hay detrás: educadores, trabajadores sociales, sanitarios, cuerpos de seguridad, asociaciones y todas las personas que mantienen viva esta causa.
Aun así, tenemos que avanzar más y actuar mejor.
El papel de la sociedad es igual de importante. Todavía hay quien no valora esta conciencia, quien la rechaza o no está sensibilizado. Por eso la educación es nuestra herramienta más poderosa: es la base para construir una sociedad libre de violencia, una sociedad que respete y proteja.
En Alhama tenemos la suerte de contar con una juventud comprometida, que no duda en alzar la voz en este día tan significativo. Gracias por ser parte del cambio, por implicaros y por demostrar que el futuro puede ser diferente.
Hoy y siempre: Alcemos la voz, conozcamos los recursos y no dejemos sola a ninguna mujer.
El 25N es cada día.