La situación que vive el colectivo LGTBIQ+ en Totana ha estado muy presente en la lectura del manifiesto del Día del Orgullo que ha tenido lugar esta noche en la Plaza de las Américas. También se ha aludido a los graves disturbios sufridos hace un año en Torre Pacheco provocados por el racismo y la xenofobia. “No es casualidad que quienes iban a palear inmigrantes a Torre Pacheco, como quien va a un concierto, sean los mismos que tienen en su punto de mira a la comunidad LGTBIQ+”, ha denunciado durante la lectura del manifiesto.
“Los autores intelectuales de aquella cacería no se conforman con haber salido a cazar inmigrantes hace un año. Nos volvieron a señalar con el pacto de la vergüenza en Totana”, han criticado.
Por todo ello, han animado a participar “en el primer orgullo LGTBIQ+ de Totana que saldrá a la calle el domingo 5 de julio”.
Al concluir la lectura del manifiesto, la alcaldesa Rosa Sánchez ha señalado, en alusión al Ayuntamiento de Totana, que “la Administración, que es la que tiene que velar por la igualdad, por frenar el odio, es la que a día de hoy, lamentablemente, está poniendo freno a la igualdad, queriendo invisibilizar y señalando con odio. Eso no se puede permitir”.
Y ha añadido que “por ello, es un orgullo ser de Alhama, ser alhameño y que los alhameños nos hayamos blindado y hayamos puesto freno a ese tipo de políticas”.
Finalmente, antes de la foto de familia, la concejala de Igualdad, Dori Muñoz, ha dado las gracias a la asociación Entretantos y a la Asociación de Comerciantes por su apoyo a los actos organizados con motivo del Día del Orgullo.
Este año, se han sumado a la lectura del manifiesto los componentes de la Batucada de Molina de Segura, cuya actuación ha abierto el acto.
Junto a la alcaldesa y a la concejala de Igualdad se encontraban en el acto los ediles Nani Navarro, Antonio García y Antonio Espinosa, afiliados y simpaticantes del PSOE e IU, además de vecinos y representantes de diferentes asociaciones, como la Asociación de Mujeres Ceres.
Manifiesto
Nuestro lema de este año es a las calles con orgullo, disidencia y resistencia.
Recordamos que el año pasado nos reuníamos por este mismo motivo y pocos días después se desencadenaba una auténtica cacería humana en Torre Pacheco. El objetivo de esta cacería eran nuestros vecinos, nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestros comerciantes y, sí, también nuestros migrantes.
No es casualidad que quienes iban a palear inmigrantes a Torre Pacheco, como quien va a un concierto, sean los mismos que tienen en su punto de mira a la comunidad LGTBIQ+. Son los mismos que dicen que los colectivos somos lobbies, que dicen que nosotros pervertimos a los niños y los convertimos en otra cosa. Aquellos que ridiculizan la ley les protege en esta Región a las personas trans diciendo que es una pepona travestida.
Frente a este insulto respondemos con dignidad. Las personas trans no somos un chiste ni un debate político. Exigimos nuestro derecho a una inserción laboral real, al empleo digno y al fin de la discriminación en los puestos de trabajo.
En esta unión de minorías, la L de nuestro colectivo no puede seguir siendo invisible. Las lesbianas de la región de Murcia seguimos sufriendo una doble discriminación, por mujeres y por diversas.
Exigimos el fin de la lesbofobia sutil en los entornos laborales, la garantía de una atención médica ginecológica sin prejuicios y el reconocimiento pleno de nuestras familias. Nuestro amor no se sexualiza ni se esconde. Se reivindica con orgullo en esta plaza.
A los violentos de Torre Pacheco los incitaron los mismos que se enorgullecen de que haya cero euros en los presupuestos autonómicos para luchar contra una LGTBI-fobia que va en aumento en esta Región.
Han llamado a la violencia contra las mujeres que abortan, pero también contra el personal sanitario y los políticos que velan porque las mujeres tengamos este derecho. Los autores intelectuales de aquella cacería no se conforman con haber salido a cazar inmigrantes hace un año. Nos volvieron a señalar con el pacto de la vergüenza en Totana.
Nos ponen como enemigo público número uno una diana que compartimos con las personas migrantes. El 20 de junio es el día de las personas refugiadas. Desde aquí todo nuestro afecto a estas personas, muchas refugiadas por LGTBI-fobia que comparten nuestra lucha. A todos ellos, bienvenidos.
España ha sido y seguirá siendo orgullosa tierra de acogida. Aquí solo sobra el odio.
Los mismos que nos señalan en Totana no encontraron una respuesta contundente, pero ya les decimos que estamos trabajando en el primer orgullo LGTBIQ+ de Totana que saldrá a la calle el domingo 5 de julio.
No se han conformado con ponernos ese San Benito a las espaldas en Totana. Están crecidos y nadie les pone límite. Es hora de exigir protocolos institucionales firmes que protejan a la diversidad en el sistema educativo.
Y en este contexto el diputado de Vox, Antonio Martínez Nieto, nos ha mandado de vuelta a la clasificación internacional de enfermedades. Nos consideran enfermos mentales.
Por favor, desde aquí os rogamos ni un voto LGTBIQ+ o de aliados para el odio. Esos son los que prendieron la mecha en los disturbios de Torre Pacheco hace un año. Las minorías debemos estar unidas frente a esta ola reaccionaria, pero el odio necesita siempre más y lo vemos cuando intentan imponer la censura de la diversidad en los colegios de nuestros pueblos, cuando retiran libros de nuestras bibliotecas municipales o cuando intentan que las infancias LGTBIQ plus crezcan con miedo y sin referentes por culpa de sus leyes antipropaganda.
El año pasado denunciábamos la prohibición del orgullo en Budapest, capital de Hungría. Al final pudo llevarse a cabo porque la solidaridad internacional derribó las capacidades del gobierno húngaro, un ejemplo que vamos a importar a Totana. Todo el mundo a Totana el 5 de julio.
Por eso os decimos dos cosas. Uno. Es hora de unirnos frente al odio. Las minorías a las que representamos tienen que estar unidas o nos comerán por separado. A la sociedad mayoritaria es momento de decirle que ya basta, que tenemos que aprender a valorar una sociedad diversa.
Que los cuentos de la raza española pura nunca fueron ciertos. Que somos producto de la riqueza y el mestizaje de decenas y cientos de pueblos. Que si hoy existe, no solo Murcia, sino toda esta región, es porque la fundaron los árabes. Que ningún político ni nadie puede cambiar eso por mucha reconquista que se inventen en nuestra región. Y que en todas nuestras ciudades, en todos los pueblos, que se inventen en nuestra región. Y que en toda nuestra historia las personas LGTBIQ+, hemos estado y seguiremos estando presentes.
A todos los partidos y a la sociedad en general les vamos a decir algo claro. No se puede blanquear a quienes desean y trabajan por nuestra desaparición. Vamos a decir algo que parece bastante lógico. No se puede pactar con quien anima a cazar inmigrantes. No se puede pactar con quienes niegan la violencia de género y el terrorismo marxista que sigue matando en nuestra Región.
No se puede pactar con quien niega la libertad religiosa. No se puede pactar con quien niega las infancias, aprender y tolerar la diversidad humana. No se puede pactar con quien legisla contra nuestro mal menor y contra Sierra Espuña. Y no se puede pactar con quien no cree en la autonomía de toda esta región de Murcia. No se puede pactar contra quien quiere que toda la sociedad nos llame enfermos mentales.
Por eso sólo nos queda reivindicar nuestra existencia como comunidad LGTBIQ+. Una historia de paz, fraternidad y sonoridad basada en el respeto y en los derechos humanos. Una lucha que se hermana con las luchas feministas, de clase, ecologistas, con los servicios públicos y por la paz.
Porque frente a quienes quieren dividirnos, enfrentarnos o borrarnos, nosotros seguimos construyendo comunidad. Frente al odio elegimos convivencia. Frente al miedo elegimos libertad.
Y frente a quienes sueñan con devolvernos al armario, al silencio o a la invisibilidad, les decimos algo muy sencillo. Aquí estamos, aquí seguiremos y no vamos a dar ni un paso atrás. Así que Alhama de Murcia, a las calles, con orgullo, con disidencia y con resistencia. Que tengáis un feliz, reivindicativo y consciente Orgullo de Alhama de Murcia 2026.